jueves, 16 de enero de 2014

Arquitectura gótica

ARQUITECTURA GÓTICA
Se trata de un estilo con un enorme vigor expresivo, dinamismo y una perfecta unidad conseguida entre la audacia técnica y la forma artística. Algunas de las características más destacadas de la arquitectura gótica son: 
  • Un nuevo concepto del espacio creado por la verticalidad.
  • Utilización del arco ojival o apuntado.
  • Estructuras muy ligeras y esbeltas.
  • Concentración de los empujes por medio de las bóvedas de crucería, arbotantes, pilares y contrafuertes. 

Vocabulario básico:
  • Abside: parte de la iglesia situada en la cabecera que sobresale de la fachada posterior y que, generalmente, tiene planta semicircular (veces puede ser poligonal) y cubierta abovedada. delante del ábside se encuentra el altar mayor.
  • Absidiolos: pequeños ábsides, situados tras la girola, que simbolizan la aureola de la cabeza de Cristo, ocupados por capillas.
  • Arbotantes: segmento de arco, situado por encima del tejado de la nave lateral, que transmite el empuje lateral de la bóveda central al contrafuerte.
  • Arco ojival: el que consta, a partir de dos centros, de dos segmentos de arco que forman un ángulo.
  • Bóveda de crucería: construida a partir de arcos ojivales o apuntados, es ligera y flexible, lo que le permite adaptarse a superficies rectangulares.
  • Contrafuerte, estribo o machón: construcción adosada al muro para reforzarlo y contrarrestar los empujes de las bóvedas.
  • Fachada: presenta mayor altura y complejidad que la románica, suele tener tres puertas coincidentes con las tres naves, cada una de ellas tiene un tímpano y arquivoltas. Sobre las puertas aparecen grandes rosetones con vidrieras, estatuas y gabletes. Los contrafuertes se rematan con pináculos.
  • Flecha, aguja o chapitel: remate de forma muy aguda de una torre, acentuando la verticalidad y grandeza de los edificios. puede tener forma piramidal, cónica, bulbosa y estar hecho con piedra o madera revestido de pizarra o de metal.
  • Gablete: remate ornamental de una fachada, pórtico o ventana, de forma triangular y muy puntiagudo, generalmente calado, coronado por un adorno ondulado (festón).
  • Gárgola: conducto de desagüe, saledizo, del agua procedente de tejados y canales, para que no resbale por el muro. Son particularmente de piedra y se utilizan en el mundo clásico y en la arquitectura gótica. Adoptan formas humanas o de animales fantásticos.
  • Girola: deambulatorio o pasillo que se encuentra, en el arte románico y gótico, en torno al al ábside, que da acceso a varios absidiolos.
  • Muros: son más altos y esbeltos que los de las iglesias románicas. Tienen rosetones y muchos ventanales cubiertos por vidrieras decoradas con motivos religiosos.
  • Pilares: elementos sustentantes, verticales y robustos, generalmente exentos, de sección poligonal. Puede estar construido por adobe, ladrillo o piedra. Suele tener base y capitel, como las columnas.
  • Pináculo: remate puntiagudo, torrecilla de forma piramidal puntiaguda, que desempeña una función estética (embellece y acentúa la verticalidad) y estructural (contrapeso).
  • Retablo: obra de escultura, pintura o mixta que cubre el muro situado detrás del altar. Puede ser de madera, piedra o metal. Suele tener varios cuerpos o pisos.
  • Rosetón: aumentativo de rosa, vano o ventana circular con tracería, sobre piedra calada, en la que se coloca vidrio policromado.
  • Torres: son estructuras muy altas y esbeltas, situadas a ambos lados de la fachada principal o portada. En ellas se colocan las campanas. Se suelen rematar con flechas o chapiteles puntiagudos, lo que otorga a estas catedrales una enorme sensación de verticalidad.
  • Vidrieras o vitrales: armazón o bastidor de madera o metálico con vidrios utilizado en puertas y ventanas. En las catedrales góticas se decoran con imágenes religiosas.

martes, 14 de enero de 2014

Pintura gótica

PINTURA GÓTICA
La estructura delas nuevas iglesias góticas, sustituye parte de los muros por grandes ventanales, lo que reduce mucho el espacio para la pintura. Se va a generalizar la pintura sobre madera: tablas o retablos.
Muchas de las tablas eran encargadas por la propia Iglesia, pero otras lo eran por ayuntamientos o gremios, nobles o burgueses.
A partir del siglo XIV, en los Países Bajos y Flandes, se desarrolla la pintura al óleo, muy realista y detallista.
También aparecen miniaturas que adornaban los libros sagrados, crónicas y relatos.
Características: 
  • Las imágenes tienen un mayor realismo. Descripción  minuciosa y detallista de la vida cotidiana.
  • Expresividad de rostros y gestos. Voluntad de mostrar sentimientos y estados de ánimo.
  • Sensación de movimiento de las figuras.
  • Temas preferentemente religiosos
Tríptico de los siete sacramentos (s. XV). Roger van der Weyden. Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica.
Vocabulario básico:
  • Díptico, tríptico y políptico: unión de dos, tres o más tablas para formar un conjunto donde se representaban escenas de la historia sagrada sobre un fondo muchas veces dorado.
  • Miniatura: pinturas que adornaban libros sagrados, crónicas y relatos. Eran muy coloristas y de gran belleza y perfección. A veces aparecen con imágenes de la vida cotidiana, tanto urbana como campesina.
  • Óleo: procedimiento pictórico que consiste en diluir pigmentos molidos en aceites secantes y aplicarlos sobre tabla o lienzo previamente preparados.
  • Pintura flamenca: propia de los Países Bajos y Flandes, destaca por estar realizada al óleo. Aparecen escenas de la vida cotidiana y privada, en entornos urbanos, de la burguesía. Son escenas y retratos muy detallistas y realistas.
  • Retablo: obra compleja de escultura, pintura o mixta que cubre el muro situado detrás del altar. Puede ser de madera, piedra o metal. Suele tener varios cuerpos o pisos.
  • Tabla: pintura realizada sobre madera, ya sea al temple o al óleo. A veces se colocaban detrás de los altares o en los muros de las iglesias y podían alcanzar gran complejidad. 

jueves, 9 de enero de 2014

Escultura gótica

ESCULTURA GÓTICA

Al principio, la escultura gótica, al igual que la pintura, tenía como principal función la decoración de las iglesias (portadas, gárgolas, capiteles). Su temática era generalmente religiosa.
Los sepulcros se van a convertir en verdaderos retratos de los personajes representados.
El desarrollo de la vida urbana y la aparición de una nueva burguesía con gran poder económico, dieron lugar a la creación de obras de temática no religiosa.
Poco a poco, los burgueses, los nobles de las ciudades y la jerarquía eclesiástica empezaron a embellecer sus palacios y mansiones con obras de artistas cada vez más reconocidos.
Características:
  • La escultura es mucho más realista que la románica, tanto en vestidos como en rostros.
  • Los personajes son mucho más humanos, con proporciones reales del cuerpo
  • Los rostros reflejan sentimientos, a veces son verdaderos retratos.
  • Los personajes adquieren un nuevo volumen y una cierta sensación de movimiento.
  • Comienzan a aparecer obras de autor. Las obras se empiezan a atribuir a artistas conocidos, que cada vez gozan de mayor prestigio.
Catedral de Notre Dame. Puerta de la Virgen (siglos XII-XII). París, Francia.
Sepulcro del Condestable Pedro Fernandez de Velasco (siglo XV). Catedral de Burgos.


Vocabulario básico:
  • Arquivoltas: cada uno de los arcos abocinados de una portada románica o gótica. Aparecen como solución al abrir un vano en un muro grueso y que la entrada a la iglesia no parezca un túnel. La decoración es muy variada: motivos vegetales o zoomórficos, representaciones de personajes religiosos, etc.
  • Capiteles: tienen menor importancia que en el arte románico, se caracterizan por la profusión de elementos vegetales (hiedra, vid, hojas de fresno, hojas de cardo), especialmente las hojas de cardo (cardina). En ocasiones, un capitel corrido decora la parte superior del pilar y de las columnas adosadas.
  • Fachada: presenta mayor altura y complejidad que la románica, suele tener tres puertas coincidentes con las tres naves, cada una de ellas tiene un parteluz, tímpano y arquivoltas. Sobre las puertas aparecen grandes rosetones con vidrieras, estatuas y gabletes. Los contrafuertes se rematan con pináculos.
  • Gárgola: conducto de desagüe, saledizo, del agua procedente de tejados y canales, para que no resbale por el muro. Son particularmente de piedra y se utilizan en el mundo clásico y en la arquitectura gótica. Adoptan formas humanas o de animales fantásticos.
  • Parteluz o mainel: elemento vertical que divide un vano en dos partes. En ocasiones se trata de un pilar o una columna con alguna representación escultórica. 
  • Retablo: obra de escultura, pintura o mixta que cubre el muro situado detrás del altar. Puede ser de madera, piedra o metal. Suele tener varios cuerpos o pisos.
  • Sepulcro: tumbas de personajes importantes que se van a convertir en verdaderos retratos por el detalle y realismo con los que están realizados.

jueves, 24 de octubre de 2013

El arco

Arco, del latín arcus, es el elemento constructivo lineal de forma curvada, que salva el espacio entre dos pilares o muros. Está compuesto por piezas llamadas dovelas y puede adoptar formas curvas diversas. Es muy útil para salvar espacios relativamente grandes con piezas pequeñas.
El arco apareció en Mesopotamia, se utilizó en el Antiguo Egipto, Asiria, Etruria y más adelante en la Roma Antigua. El arco se utilizaba en edificaciones auxiliares, estructuras subterráneas y de drenaje; fueron los romanos los primeros en usarlos en edificios monumentales, aunque se pensaba que los romanos aprendieron su uso de los etruscos. El arco ha sido usado en algunos puentes en China desde las dinastía Sui y en tumbas desde la dinastía Han.
El denominado arco romano es de forma semicircular (medio punto) y construido a partir de un número impar de dovelas, para que haya una dovela central o clave. Los romanos usaron este tipo de arco semicircular en muchas de sus estructuras tradicionales, como acueductos, palacios y anfiteatros
En la Edad Media, el uso del arco con dovelas de piedra alcanzó un elevado desarrollo técnico en la construcción de catedrales; todavía se usa hoy en día en algunas estructuras como en los puentes, aunque con variados materiales.
Los elementos principales (en la imagen) que componen un arco de piedra son:
Las dovelas (2) son piezas en forma de cuña que componen el arco y se caracterizan por su disposición radial. La dovela del centro, que cierra el arco, se llama clave (1). Las dovelas de los extremos y que reciben el peso, se llaman salmer (es la primera dovela del arranque). La parte interior de una dovela se llama intradós (5) y el lomo que no se ve por estar dentro de la construcción, trasdós (3). El despiece de dovelas es la manera como están dispuestas las dovelas en relación con su centro.
La imposta (4) es una moldura o saledizo sobre la cual se asienta un arco o una bóveda. A veces transcurre horizontalmente por la fachada o los muros del edificio, separando las diferentes pantas.
La flecha (6) es la altura del arco y se mide desde la línea de arraque hasta la clave y la luz (7) es el espacio correspondiente al vano, por tanto sería la anchura del arco.
Para contrarrestar los empujes y las cargas del arco, se suelen adosar otros arcos o un sistema de contrafuertes (8) o arbotantes. A veces se utilizan, para sujetar las dovelas inferiores, tirantes metálicos o de madera .

jueves, 26 de septiembre de 2013

La bóveda

Una bóveda es una obra de mampostería o fábrica de forma curva, que sirve para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o una serie de pilares alineados.
Se trata de una estructura muy apropiada para cubrir espacios arquitectónicos amplios con piezas pequeñas. Su geometría puede ser de simple o doble curvatura. En edificaciones modernas el término se aplica a estructuras de cubiertas curvadas, en las que el espesor es muy pequeño comparado con el ancho y el largo, también denominadas cáscaras o cascarones.
Tanto en las antiguas bóvedas como en las modernas la solicitación predominante en sus elementos es de compresión. Sus tensiones se asemejan a las de un arco, o un conjunto de arcos conformando una superficie.
Los materiales empleados en su construcción pueden ser de piedra, llamados dovelas, ladrillo, acero, hormigón armado, etcétera. Las dovelas pueden ir aparejadas "a hueso", esto es, sin trabazón, aunque lo habitual es que se unan con un material aglomerante o mortero.
En la Historia de la Arquitectura las bóvedas, de ladrillo o piedra, tuvieron un papel preeminente en la edificación que han perdido con la generalización de las técnicas y materiales de construcción modernos: primero el acero y después el hormigón armado han posibilitado edificaciones adinteladas de grandes luces, antes sólo abovedadas.
No obstante, las bóvedas de hormigón armado son utilizadas profusamente en ingeniería civil para construir galerías, túneles, cubiertas de grandes luces y, en general, todas aquellas obras donde los elementos trabajando a flexión resultan desventajosos desde un punto de vista técnico y económico.

sábado, 18 de septiembre de 2010

El concepto de arte a través de la Historia

El arte es una manifestación del espíritu humano para expresar determinados valores culturales e ideológicos, con una finalidad estética o comunicativa, a través del que expresa ideas, emociones y una visión propia del mundo, mediante recursos plásticos, sonoros, lingüísticos o mixtos.
El término deriva del latín ars, que significa "habilidad", haciendo referencia a la realización de actividades que requieren una especialización. Surge en la Antigua Grecia y se utilizaba en un sentido más amplio que en la actualidad, al referirse a la destreza y habilidad técnica, manual y mental, que requieren ciertas actividades basadas en un conjunto de normas y reglas.
El arte es un componente fundamental de la cultura de un pueblo o una civilización, reflejando en su concepción los sustratos económicos y sociales, y la transmisión de ideas y valores inherentes a cualquier cultura humana a través del espacio y el tiempo. Ofrece al que lo observa una serie de experiencias de tipo estético, emocional e intelectual.
El concepto de arte ha variado a lo largo de la Historia:

























En las culturas prehistóricas, el arte posee una vertiente irracional que lo vincula al mundo de lo trascendente o lo mágico y espiritual, convirtiéndose así en un poderoso vehículo de las preocupaciones humanas. Fue la pintura la que mostró una evolución más clara, desde las tendencias naturalistas del Paleolítico hasta formas esquemáticas y geométricas del Neolítico. Sobresalen esculturas, grabados, pintura parietal y construcciones megalíticas.


































En el mundo clásico se consideraba como un oficio y los artistas eran artesanos que trabajaban con sus manos e intelecto, cuya labor constituía una actividad de prestigio muy reconocida por la sociedad. No obstante, en la Antigua Grecia poetas y filósofos tenían un rango superior al de arquitectos, escultores y ceramistas. La cultura clásica introduce un marcado sentido humanista, pues el arte se halla al servicio del ser humano, ya sea desde la estética griega o desde el sentido práctico de los romanos.



































Durante la Edad Media se enfatizan los rasgos más irracionales del arte y la religiosidad ocupa casi todas las manifestaciones y expresiones artísticas. Se pretende enseñar y adoctrinar al pueblo mediante el arte, lo que conlleva una utilidad pedagógica, instructiva e incluso de propaganda al servicio de unos fines religiosos. El arte se convierte así en una especie de "Biblia de los iletrados". La literatura, la música y la arquitectura son consideradas artes mayores e intelectuales, por contra la escultura o la pintura son artes manuales. El artista no goza de prestigio social ni cultural y las obras son, en su mayoría, anónimas.



































En el mundo moderno se empiezan a reivindicar los conceptos de inspiración y capacidad de invención artísticas. El Renacimiento abandona el menosprecio de las artes figurativas y se define el carácter liberal, noble e intelectual de la pintura y la escultura. Se secularizan los temas tratados, sin perder de vista la religión, y el ser humano aparece como centro de la naturaleza, recuperándose los planteamientos de la cultura grecolatina. El artista se observa como un "personaje cultivado", con una alta formación intelectual, prestigio y reconocimiento social. A mediados del siglo XVIII, aparece el concepto de "bellas artes" (pintura, escultura, arquitectura, poesía, teatro, música y danza) quedando el arte limitado a la producción de la belleza.

















La llegada del mundo contemporáneo consolida la separación entre las artes mayores y las artes utilitarias o decorativas (cerámica, mobiliario, tapiz, esmalte, etc.), aunque durante el siglo XIX observamos que esta separación pierde validez, ya que la diversidad de la producción plástica pone en cuestión esta división. La búsqueda de la belleza deja de ser el objetivo primordial del artista y la esencia misma del arte comienza a cambiar. Se amplían los campos de actuación y aparecen nuevos medios expresivos, técnicas y lenguajes artísticos. Durante el siglo XX el cine, el diseño, la publicidad, la informática y el video se consolidan como vehículos artísticos contemporáneos, tan válidos como los anteriores, y el artista alcanza el mayor grado de libertad creativa y prestigio social y cultural.

viernes, 30 de abril de 2010

sábado, 24 de abril de 2010

Las siete maravillas del mundo antiguo

Las Siete Maravillas del Mundo (de arriba a abajo y de izquierda a derecha): la Gran Pirámide de Gizeh, los Jardines colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría.
La lista clásica se basa en un breve poema de Antípatro de Sidón hacia (125 a. C.) o Antípatro de Tesalónica (entre 20 a. C. y 20 d. C.) en el que el poeta alaba las Siete Maravillas del Mundo. Esta lista originalmente mencionaba la Puerta de Istar en las murallas de Babilonia en vez del faro de Alejandría. Relatos posteriores efectúan dicho reemplazo.Sin embargo, se conservan referencias de otras listas anteriores realizadas por el historiador Heródoto, o el ingeniero Filón de Bizancio, aunque sus escritos no han perdurado, excepto como referencias.En otros texos son los Jardines Colgantes de Babilonia los que no figuran, estando en su lugar las murallas de la misma ciudad.Todas son construcciones humanas y que los griegos pudieran admirar. No se recoge ninguna maravilla natural ni ninguna ruina, por majestuosa que ésta fuera. En parte es por eso que se habla de una octava maravilla del mundo: la torre de Babel, el zigurat de Babilonia; pero este edificio estaba en ruinas cuando llegaron los soldados de Alejandro Magno y la lista de maravillas data de años después. Esta posibilidad de una maravilla más ha contribuido a acuñar la frase Octava Maravilla del Mundo para denominar a una obra humana excepcional que se adelanta a su tiempo o muy significativa.
Estas maravillas, ordenadas según la época de su construcción, son las siguientes:
La Gran Pirámide de Gizeh. Terminada alrededor del año 2570 a. C., fue construida por el faraón Keops. Ubicada en Gizeh, Egipto, es la única de las siete maravillas que aún se puede contemplar.
Los Jardines Colgantes de Babilonia. Construidos en 605 a. C.-562 a. C. Ubicados en la ciudad de Babilonia, actual Iraq. Perduraron hasta no más allá de 126 a. C., cuando la ciudad fue destruida definitivamente por los partos.
El Templo de Artemisa en Éfeso (actual Turquía). Construido hacia 550 a. C. y destruido por un incendio intencionado en 356 a. C., Alejandro Magno ordenó su reconstrucción, culminada tras su muerte en el año 323 a. C. Este nuevo templo, que debe ser considerado como el incluido dentro de la lista de las maravillas, fue destruido a su vez por los godos durante un saqueo en el año 262.
La Estatua de Zeus en Olimpia. Esculpida hacia 430 a. C. por Fidias. Ubicada en el interior del templo dedicado al propio Zeus en Olimpia, Grecia, desapareció entre 393, año en que el emperador Teodosio el Grande prohibió el culto pagano, y 426, en que Teodosio II ordenó la demolición de los monumentos de Olimpia.
La Tumba del rey Mausolo en Halicarnaso. Construido hacia 353 a. C. y situado en la ciudad griega de Halicarnaso, actual Bodrum (Turquía). Se mantuvo en pie a lo largo de los siglos, pero una serie de terremotos hizo que hacia 1404 ya hubiera quedado reducido a ruinas.
El Coloso de Rodas. Construido entre 294 a. C. y 282 a. C. Ubicado a la entrada del puerto de la ciudad de Rodas en la isla de Rodas, Grecia, fue derribado por un terremoto en el año 223 a. C., por lo que fue la más efímera de las maravillas.
El Faro de Alejandría. Construido entre 285 a. C. y 247 a. C. en la isla de Pharos, en Alejandría (Egipto), para guiar a los navíos que se dirigían al puerto de la ciudad. Al igual que la tumba de Mausolo dio nombre genérico a todos los grandes monumentos funerarios que la siguieron, la torre de Faros (Pharos) hizo lo propio con las torres de señales para la navegación. El Faro perduró hasta que los terremotos de 1303 y 1323 lo redujeron a escombros; en el año 1480, sus restos fueron reutilizados en la construcción de una fortaleza cercana.